Ramanujan y el taxi 1729

Camiseta de Ramanujan

La anécdota que hay detrás de este número nos permite realizar un pequeño homenaje al matemático indio Srinivasa Ramanujan (1887-1920), un genio autodidacta considerado como uno de los matemáticos más grandes de su tiempo. Y esto a pesar de su pobreza, de su falta de formación académica y de su mala salud.

Como no tenía dinero ni para comprar papel a menudo trabajaba pintando con tiza sobre pizarra.  Por eso en su cuaderno perdido, y encontrado, solo había resultados y no demostraciones, las demostraciones las realizaba en la pizarra y solo anotaba los resultados para que el poco papel del que disponía le durase más tiempo.

Ramanujan sobresalía en teoría de números, y en 1914 llamó la atención de G.H. Hardy, eminente matemático inglés que trabajaba en esa rama de las matemáticas. Hardy reconoció la genialidad y ofreció una beca al joven prodigio para estudiar en Inglaterra. Trabajaron juntos hasta que Ramanujan contrajo una grave enfermedad. En principio se pensó que era tuberculosis, pero estudios posteriores apuntan a que podía tratarse de amebiasis hepática, una infección parasitaria del hígado generalizada en Madrás, donde Ramanujan había pasado gran parte de su vida.
Esa enfermedad obligaría a Ramanujan a volver a su país. Pero antes de que Ramanujan regresara a la India, Hardy fue a visitar a su joven amigo al hospital. Comentó que el taxi en el que había ido hasta allí tenía el número 1729, un número muy aburrido.
Ramanujan, matemático hasta el final, discrepó. Tumbado boca arriba en la cama del hospital, no tardó en indicar a su mentor que 1729 era un número muy interesante.
Es el número más pequeño que se puede expresar de dos maneras como la suma de dos cubos:
1³ + 12³ y 9³+10³